Hospitales en Tamaulipas incumplen manejo de residuos peligrosos

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Ciudad Victoria, Tam.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aplicó multas por un millón 745 mil 460 pesos, entre 2013 y 2018 por un manejo inadecuado en los residuos peligrosos en las Unidades Médicas Hospitalarias (UMH).

Los hospitales y clínicas de Altamira, Tampico Madero, Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Río Bravo y Victoria son multados por más de un millón de pesos.

Un informe oficial de la dependencia federal en Tamaulipas, revela que las Unidades Médicas Hospitalarias, realizan un mal manejo de los Residuos Peligrosos Biológico Infeccioso (RPBI) detectado en los últimos cinco años.

Durante ese periodo, se han realizado 215 visitas de inspección y vigilancia en la entidad, dentro del Programa Especial de Inspección a Unidades Médicas del Sector Público y Privado.

Las inspecciones se han hecho en hospitales y clínicas de los municipios de Altamira, Tampico Madero, Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Río Bravo y Victoria.

En 2018, la Profepa en Tamaulipas ha visitado a 20 empresas y unidades hospitalarias, de las que en 18 casos ha encontrado responsabilidad y se inició procedimiento administrativo.

También, se extendió a municipios con menor número de UMH, como Mante, San Fernando, Jaumave, Tula y Llera, en el estado de Tamaulipas.

Mientras que en el 2018, se han realizado 20 visitas a hospitales y clínicas y en 18 casos, principalmente en Reynosa y Río Bravo, en seis casos se observaron anomalías en el manejo interno de los residuos de esos establecimientos, por lo que inició procedimiento administrativo por faltas administrativas, de equipo y de control documental: Registro como generador de residuos peligrosos, bitácoras, residuos sin identificar y almacén temporal sin señalamientos, entre otros elementos contrarios a la normativa.

En el informe que da a conocer la PROFEPA, reveló que entre el tipo de las irregularidades observadas se encuentran las relativas al equipamiento, pues no envasan ni identifican los residuos peligrosos generados, y el área de almacenamiento de los RPBI incumple con las condiciones básicas requeridas.

También, de efectos al ambiente, ya que en el manejo de RPBI no realizan su separación; en los residuos sólidos urbanos (basura común) se mezclan, realizando de manera inadecuada la disposición final en rellenos sanitarios (basureros).

Citan el caso registrado en julio del 2017, cuando personal especializado en su manejo detectó en el tiradero a cielo abierto, ubicado en el Camino Viejo a Ejido Contreras, Municipio de Reynosa, entre remanentes municipales (basura), 15 kilos de desechos de hospitales, (sábanas, émbolo de jeringa sin aguja, y botellas de suero vacías, considerados residuos hospitalarios).

Menciona que, otros casos de daños al ambiente obedecen a que las unidades médicas carecen de un área de almacenamiento de Residuos Peligrosos Biológico Infecciosos y depositan fuera de ésta, una cantidad considerable de los residuos peligrosos generados.