Ciudad de México. En el marco del informe de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a dos años de ganar las elecciones, y en víspera de la huelga nacional de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la sección 22 reiteró que siguen sin atenderse las demandas centrales del movimiento magisterial: la abrogación de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) 2007 y de la reforma educativa de 2012, las cuales, fueron promesas de campaña.
“Desde hace ocho años, la CNTE ha exigido al gobierno el cumplimiento de demandas centrales, que fueron utilizadas como promesas de campaña y como instrumentos de captación de legitimidad política; sin embargo, en los hechos, el gobierno decidió incumplir su palabra y preservar estructuras centrales del modelo neoliberal”, apuntó en un posicionamiento político.
El magisterio oaxaqueño señaló que mientras ellos se mantienen en las calles, en huelga, plantón y movilización para exigir respuesta a sus demandas, el gobierno federal “ha optado por la descalificación, la minimización y la denostación del movimiento”.
Por ello, rechazó el ejercicio de legitimidad política del actual gobierno, pues, aseguró, mantienen políticas neoliberales como megaproyectos extractivistas, energéticos, mineros y corredores de inversión que favorecen la acumulación de capital y economía de inversión, por encima de los derechos de los pueblos , las comunidades y los trabajadores.
A la vez, afirmó que en este periodo “se consolidó de facto la militarización del país, mientras persisten la expansión del narcotráfico, la ocupación territorial por grupos criminales y el fortalecimiento de dinámicas que destruyen el tejido comunitario”.

