Saturday, June 13, 2026

AL VUELO-Baba

Por Pegaso
¡Noticia mundial! ¡Paren prensas!
¡Se equivocó Baba Vanga! La infalible vidente búlgara, llamada “La Nostradamus de Los Balcanes” no acertó esta vez.
Durante los últimos meses, semanas y días, previo a la inauguración del Mundial, todos, todos, todos los medios nacionales e internacionales, incluyendo los “serios” destacaron la “inquietante” profecía de Baba Vanga que decía que durante una gran fiesta deportiva mundial se iba a ver una luz en el cielo y que eso iba a ser el preludio del contacto con visitantes extraterrestres.
No ocurrió tal cosa, sin embargo, algunos medios como Eje Central relatan que sí se vio una luz roja y su encabezado fue el siguiente: “¿Se cumplió la profecía de Baba Vanga?”, dejando a la interpretación de la gente una imagen borrosa de una supuesta luz roja que se vio en algún punto de la Ciudad de México.
Y otro periódico, El Mañana de Nuevo Laredo cabeceó: “Mundial 2026: ¿Se cumplió la profecía de Baba Vanga? Captan extrañas luces en el cielo de la CDMX”.
La verdad, a mí me divierte mucho ver el grado de credulidad de la gente.
Durante décadas, el “periodista e investigador” Jaime Maussán ha vivido de eso. Ha creado todo un conglomerado de empresas y productos alrededor del tema OVNI, incluyendo un canal de televisión.
Vivir del engaño es el mejor negocio del mundo. Díganlo si no las millones de iglesias y cultos que hay alrededor del mundo.
Son contados de la mano los ministros pobres. Hay quienes hablan con Dios y este les dice que les pidan a sus fieles las escrituras de sus casas o que les regalen costosos vehículos, a cambio de separarles un lugar en el cielo.
Las profecías de Baba Vanga, al igual que las de Nostradamus, las de Mohny Vidente, las del Brujo Mayor y toda esa ristra de charlatanes se basan en la ambigüedad.
El hombre, por naturaleza, quiere creer en algo. La verdad es muy dolorosa. Es mejor una fantasía bien contada que una cruda y agobiante realidad.
Por eso mismo, nunca verán a un millonario creyendo en aliens, en diablos o en cualquier otra fantasía. Prefieren atender sus negocios y vivir la vida loca con el dinero que le roban a los jodidos.
Yo juré en una colaboración anterior que iría hasta el sepulcro de Baba Vanga, en el panteón de Bulgaria a besarle los juanetes si, efectivamente, aparecía una luz que se viera en todo el mundo y con ella, el tan cacareado contacto con una civilización extraterrestre.
Nada pasó, como yo profeticé. Algunos quisieron creer que una lucecita roja que se vio en el cielo, que pudo ser la estela de un avión o helicóptero, o algún cuete chiflador que lanzó algún fanático futbolero, fue la prueba irrefutable de que se cumplió la profecía de Baba Vanga.
También dije que si no pasaba nada, la cosa se iba a olvidar muy pronto y que yo me quedaría riendo de toda la credulidad de la gente.
Por desgracia, el engaño continuará, porque es muy redituable. ¿Cuántas veces van que una profecía dice que se va a acabar el mundo en tal, fecha, llega ese día y no pasa nada?
Cuando se aproximaba el 2012, todo mundo hablaba de las profecías mayas, que el mundo terminaría ese año y, ¿qué pasó? ¡Nada!
En el 2000 se hablaba de un apocalipsis tecnológico porque todas las computadoras iban a fallar, al no poder pasar de 1999 al 00. Y no pasó nada.
Para el grueso de la gente, creer en los cuentos de los charlatanes es un recurso que los ayuda a huir de la vacuidad de su propia existencia.
Viene el refrán estilo Pegaso: “La veracidad no provoca mácula, sin embargo, causa irrita”. (La verdad no peca, pero incomoda).
RELATED ARTICLES

Más Populares