Aunque parezca que nadie gobierna, lo cierto es que la alcaldía de Victoria todavía no queda vacante, pero eso sí, ya tiene más pretendientes que soluciones.
Por lo menos nueve personajes se mueven, recorren colonias, aparecen en encuestas, organizan reuniones, ofrecen entrevistas y buscan convencer a sus respectivos partidos de que son la respuesta que la capital lleva años esperando.
Por Morena aparecen Katalyna Méndez, Gerardo Illoldi, José “Pepe” Braña, Hugo Reséndez, Lorena Zapata y Rómulo Pérez. En la oposición se encuentran Horacio “Lacho” Reyna, por el PRI; Juan José “Juanjo” Salazar, por Movimiento Ciudadano, y Jorge “Tico” García, quien conversa con diferentes partidos.
Todos quieren Victoria, pero no todos parten del mismo lugar ni representan los mismos intereses.
Dentro de Morena, la competencia será una batalla entre grupos por controlar la capital después de la huída o salida de Eduardo “Lalito” Gattás.
Gerardo Illoldi llega desde el gabinete estatal, ya buscó la candidatura en 2024, dejó entonces la Subsecretaría de Egresos, terminó fuera de la decisión final y ahora ocupa la Secretaría del Trabajo y vuelve a levantar la mano con una posición política mucho más cercana a Américo Villarreal.
Rómulo Pérez también forma parte del aparato estatal. Es subsecretario de Enlace Legislativo y presidente del Consejo Estatal de Morena, aunque buena parte de su crecimiento político se explica por su cercanía con Ameriquito.
Katalyna Méndez busca colocarse como una alternativa con mayor independencia pero lo cierto es que también está respaldada por el grupo del hijo del Gobernador. La diputada local ha comenzado a marcar distancia del triunfalismo municipal de manera cuidadosa, pero siempre buscando tema para mantenerse visible.
Pepe Braña es todavía más directo. El diputado federal aseguró que no buscará la reelección ni alguna posición de consolación y que quiere la alcaldía, por eso recorre colonias y confía en que las encuestas internas lo coloquen en la competencia, aunque su “atractivo” se reduce a ser el sobrino lejano de AMLO.
En otro frente aparece el grupo municipal. Hugo Reséndez, secretario del Ayuntamiento, declaró que estará “sí o sí” en la boleta de 2027. Su candidatura representaría la continuidad de Lalito Gattás, no solo porque forma parte de su administración, sino porque tendría que defender los resultados de un gobierno al que los victorenses reclamarán el deterioro de calles, los problemas de servicios públicos y una ciudad que sigue sin encontrar un rumbo de crecimiento.
Otra es Lorena Zapata, secretaria de Bienestar Social municipal, que también confirmó su intención de participar. Su problema será el mismo de Reséndez, intentar vender una renovación desde el gobierno que pretende suceder.
Morena puede presumir que tiene perfiles, estructura, gobierno estatal, municipal, legisladores y una marca que todavía encabeza las preferencias, así que cualquiera de sus aspirantes comenzaría la campaña con mejores números que la oposición.
Obviamente tener ventaja partidista no significa contar automáticamente con el mejor candidato.
Del otro lado, Horacio “Lacho” Reyna comienza a aparecer como el perfil opositor mejor preparado para gobernar Victoria y el mejor visto entre los actores políticos, sociales y empresariales de la capital.
No es un improvisado, conoce la administración municipal, ha sido regidor, ha participado en áreas técnicas del gobierno y lleva años construyendo una trayectoria vinculada al servicio público en Victoria.
Su preparación, experiencia y capacidad para dialogar con sectores que no pertenecen al PRI, lo convierten en el opositor más completo del tablero.
Lacho tiene algo que no muestran los demás adversarios de Morena, posibilidad de generar acuerdos más allá de su partido.
Puede dialogar con panistas, emecistas, empresarios, organizaciones civiles, profesionistas y ciudadanos que no quieren votar por Morena.
La ventaja de Horacio es su perfil, el problema es que el PRI llega con una estructura disminuida y números que por sí solos no alcanzan para pelear la capital y por eso ha abierto la puerta a una coalición con el PAN y Movimiento Ciudadano.
Y si la oposición realmente pretende competir, tendría que dejar de repartir candidaturas por cuotas y preguntarse quién reúne mayor aceptación y capacidad.
En la jugada también aparece Juanjo Salazar que ha desplegado una campaña territorial desde MC. Organiza actividades, entrega apoyos, promueve su imagen y busca posicionar el lema de “Puro Jale”. Tiene recursos, juventud y movimiento, pero todavía debe demostrar que su presencia en redes y eventos puede convertirse en una estructura suficiente para ganar Victoria.
Tico García es el más frontal, dice que será alcalde en 2027 y coquetea con prácticamente todos los partidos. Su discurso puede conectar con ciudadanos inconformes, pero su indefinición partidista le juega en contra.
La oposición enfrenta así una decisión sencilla pero políticamente incómoda: puede presentar tres candidaturas para competir entre sí por el segundo lugar o construir un proyecto común alrededor del perfil mejor preparado.
Morena, mientras tanto, tiene el problema contrario: le sobran aspirantes que no han demostrado poder gobernar ni administrar una ciudad, así que deberá decidir a qué grupo le entregará Victoria.
Illoldi, Katy y Rómulo representan la cercanía con Américo; Hugo y Lorena cargan con el estigma de Gattás; y Pepe apuesta a la relevancia del tío.
La encuesta podrá medir conocimiento e intención de voto, pero no necesariamente capacidad para gobernar.
El candidato oficialista con mayores posibilidades de ganar podría no ser el mejor preparado para administrar la capital. Al mismo tiempo, el opositor más completo podría quedarse corto si los partidos que deberían respaldarlo prefieren proteger sus pequeñas parcelas antes que construir una alternativa competitiva.
Esa es la tragedia electoral de Victoria, y en medio de esa guerra de nombres, grupos, apellidos y padrinos, la capital continúa deteriorándose.
Todos quieren gobernar Victoria en 2027, el problema es que todavía nadie se hace responsable de Victoria en 2026.

