Guajardo consideró que, si Trump pierde la mayoría republicana en ambas cámaras del Congreso, las perspectivas para México no mejorarían precisamente.
México no debe fincar sus esperanzas en que los demócratas ganen las elecciones intermedias de Estados Unidos para mejorar la relación comercial con ese país, advirtió Ildefonso Guajardo, exsecretario de Economía y negociador del T-MEC, al señalar que una derrota republicana podría complicar aún más las decisiones del presidente Donald Trump.
“No finquemos las esperanzas de que la elección del martes pueda cambiar la perspectiva en la relación bilateral”, sostuvo durante su participación en el 32 Congreso del Comercio Exterior Mexicano, organizado por el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE).
El exfuncionario consideró que, si Trump pierde la mayoría republicana en ambas cámaras del Congreso, las perspectivas para la democracia estadounidense podrían mejorar a mediano plazo, pero no necesariamente las de México, pues el mandatario conservaría sus facultades ejecutivas y podría intensificar sus decisiones comerciales.
“Donald Trump no es un presidente convencional”, afirmó Guajardo, quien advirtió que un escenario de ese tipo podría generar mayor incertidumbre en la relación bilateral, mientras las controversias legales derivadas de sus decisiones podrían tardar entre uno y año y medio en resolverse.
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México debe concentrarse en negociaciones comerciales con EU
En ese contexto, sostuvo que México debe concentrarse en las negociaciones comerciales en curso con Washington y evitar que los resultados electorales estadounidenses se conviertan en la principal expectativa para recuperar competitividad frente a otros socios comerciales de Estados Unidos.
Guajardo señaló que el problema inmediato no es la desaparición del T-MEC, cuya continuidad consideró asegurada, sino la incertidumbre generada por la política comercial de la administración Trump, que está restando valor al tratado mediante la aplicación de aranceles.
Entre las principales afectaciones destacó las medidas de la Sección 232, que gravan productos como automóviles, acero, aluminio y camiones, y que, dijo, están impactando alrededor de una tercera parte de las exportaciones mexicanas de vehículos.
Pide evaluar acuerdos arancelarios
El exsecretario de Economía advirtió que los acuerdos arancelarios que México consiga en el corto plazo también deben evaluarse por sus efectos sobre la futura revisión del tratado, pues una concesión mal planteada podría reducir el margen de negociación del país.
“Lo que aceptemos en la solución de corto plazo puede dejar dañadas nuestras capacidades de negociación en el lanzamiento del acuerdo que tarde o temprano va a ocurrir”, afirmó.
Por ello, insistió en que México debe defender el reconocimiento del valor agregado de América del Norte en las reglas para reducir los aranceles, en lugar de aceptar condiciones que privilegien exclusivamente los componentes fabricados en Estados Unidos.
A largo plazo, agregó, el país debe preservar su soberanía en política comercial y elevar el contenido nacional en las cadenas productivas, además de fortalecer el suministro de energía, la infraestructura, la conectividad y la logística exportadora para mantener su competitividad global.

