Por Pegaso
Es típico que a cada inicio de año nos pongamos metas, propósitos, finalidades, objetivos o culminaciones, pero a la vuelta de las primeras semanas se nos olvida y otra vez volvemos a los hábitos tóxicos que nos han marcado en todas las etapas de nuestra vida. Y aquí estamos nuevamente. Muchos creen que con solo pensar que se van a poner a dieta, lo van a lograr. La dificultad estriba en que cuando te ponen por delante unos taquitos de barbacoa con su salsa bien picosa y su chesco, no tienes más remedio que hincarle el diente. Resulta que para cumplir ese y otros propósitos hay que tener muchos…, hay que tener muchos…, bueno, la idea es esa. Hay que tener muchos para no rajarse llegando febrero o marzo. Quienes no tenemos el hábito del ahorro siempre decimos: “Chingao, ora sí voy a echarle al cochinito a ver cuánto junto en todo el año”. Pero resulta que esa es una ilusión, porque todos los días, a toda hora, te sal