Tras su paso por la Junta de Gobierno del Congreso de Tamaulipas, el diputado reynosense ha adquirido importante experiencia que le servirá, sin duda, en el próximo cargo político que ejerza.
En política legislativa, hay decisiones que se miden por el número de iniciativas presentadas, por los decretos aprobados o por las sesiones celebradas. Pero hay otras decisiones que tienen un significado mucho más profundo: reconocer que el poder público no se pertenece a sí mismo, sino a la ciudadanía que lo deposita en sus representantes. Y en ese terreno, la rendición de cuentas es una asignatura que ninguna institución democrática puede darse el lujo de reprobar.
La Sexagésima Sexta Legislatura del Congreso de Tamaulipas, la número 66, decidió dar un paso importante en esa dirección, al presentar su presidente, el Diputado Humberto Prieto Herrera, un informe sobre los resultados de sus dos primeros años de trabajo. Y este hecho tiene relevancia no solamente por las cifras que se dieron a conocer, sino porque se pone sobre la mesa una exigencia fundamental de la vida pública: quien tiene la responsabilidad de legislar, fiscalizar y exigir transparencia también está dispuesto a explicar sus propios resultados.
El mensaje tiene fondo político e institucional. Durante mucho tiempo, la rendición de cuentas del Poder Legislativo se concentró en los informes individuales de diputadas y diputados, mientras que la exposición integral de los resultados del Congreso no ocupaba el mismo espacio público. Por eso, el ejercicio presentado la mañana de este lunes por el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso Tamaulipeco, Humberto Prieto Herrera, informando de las actividades de la actual Legislatura estableció un precedente para las futuras generaciones parlamentarias.
Y aquí conviene detenerse. La transparencia no debe entenderse ni como una concesión de los gobernantes ni como una obligación que solamente corresponde al Poder Ejecutivo. Por supuesto que no. La transparencia es una responsabilidad compartida por todas las instituciones del Estado. Y si los legisladores tienen entre sus atribuciones revisar el ejercicio de los recursos públicos, evaluar el desempeño de las autoridades y exigir que se informe a la sociedad, ellos también han asumido el compromiso de someterse al escrutinio ciudadano, lo que representa un hito en la política legislativa de Tamaulipas.
Los números presentados por el Dip. Humberto Prieto Herrera, presidente de la Junta de Gobierno, dan cuenta de una Legislatura con actividad parlamentaria intensa. De acuerdo con el informe presentado, durante los dos primeros años se realizaron 634 reuniones de comisiones, en las que se emitieron mil 371 dictámenes. Y hasta septiembre de 2026, se habían presentado mil 761 iniciativas y celebrado 168 sesiones legislativas: 116 del Pleno y 52 de la Diputación Permanente.
El documento presentado a la sociedad tamaulipeca, con la presencia de los titulares de los poderes de Tamaulipas, ejecutivo y judicial, el Gobernador Américo Villarreal Anaya y la Magistrada Presidenta, Tania Contreras López, también reportó la resolución definitiva de mil 909 asuntos. En términos comparativos, señala que el número de sesiones supera el promedio de 142 registrado por legislaturas anteriores durante un periodo equivalente.
Son cifras que dimensionan el trabajo realizado por la actual legislatura. Sin embargo, la verdadera evaluación de un Congreso no puede agotarse en la estadística. La productividad legislativa adquiere sentido cuando las reformas se traducen en mejores condiciones de vida, derechos protegidos, instituciones más eficaces, respuestas concretas a las necesidades de la población y leyes mejores.
Y en ese terreno, la agenda reportada abarca asuntos de especial sensibilidad social: protección de las mujeres, atención a víctimas, búsqueda de personas desaparecidas, salud mental, prevención de la violencia escolar, protección de niñas, niños y adolescentes, bienestar animal, conservación del arbolado urbano y fortalecimiento de las disposiciones en materia de seguridad y justicia.
En el Informe de Prieto Herrera, a nombre del poder legislativo de Tamaulipas, también destacan las reformas vinculadas con la extorsión, incluidas modalidades relacionadas con nuevas tecnologías, así como la expedición de la Ley de Mecanismos de Control Constitucional del Estado y la nueva Ley Orgánica del Poder Judicial.
Cada uno de estos temas plantea desafíos que van más allá de la aprobación de una norma, ya que la ciudadanía espera que las leyes se cumplan, que las autoridades responsables actúen y que los derechos reconocidos en el papel encuentren una expresión efectiva en la vida cotidiana de las y los tamaulipecos.
En el ámbito político, uno de los asuntos de mayor trascendencia fue la reforma constitucional y legal para renovar el Poder Judicial estatal mediante mecanismos de elección popular. El Congreso participó en el análisis y aprobación de las disposiciones correspondientes, además de intervenir en los procedimientos institucionales de la transición.
Se trata, ésta, de una transformación que exige seguimiento, respeto a la independencia judicial y evaluación de sus resultados. En una democracia, la legitimidad de las instituciones no depende únicamente de los mecanismos mediante los cuales se integran, sino también de su capacidad para impartir justicia con imparcialidad, profesionalismo y apego a la Constitución.
Otro elemento que merece atención es la relación entre los poderes públicos. En su informe, el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso de Tamaulipas, reconoció el diálogo institucional con el gobernador Américo Villarreal Anaya y la disposición del Ejecutivo estatal para que las personas titulares de las secretarías comparezcan ante el Poder Legislativo en el marco de la glosa de los informes de gobierno.
Asimismo, Prieto Herrera dejó en claro que la colaboración entre instituciones es necesaria para resolver los problemas de Tamaulipas, “pero debe mantenerse dentro de un principio irrenunciable: cada poder tiene atribuciones propias y responsabilidades que no pueden diluirse. Y la coordinación fortalece al Estado cuando se acompaña de autonomía, vigilancia y respeto a la ley”.
Por eso, el mérito de una relación institucional no debe medirse por la ausencia de diferencias, sino por la capacidad de procesarlas mediante argumentos, acuerdos y decisiones responsables. El diálogo -aseguró- no significa renunciar a la crítica, sino entender que la pluralidad política es parte esencial de la democracia.
En materia de fiscalización, el informe legislativo refiere que durante estos dos años el Congreso analizó y resolvió 629 cuentas públicas, a partir del trabajo técnico de la Auditoría Superior del Estado y reportó la atención en tiempo y forma del cien por ciento de las solicitudes de información recibidas y un resultado de cien por ciento en la verificación de obligaciones de transparencia practicada por la autoridad garante.
Estos indicadores son relevantes y deben mantenerse respaldados por sus constancias, criterios y metodologías de medición. La transparencia, para generar confianza, necesita datos verificables, información accesible y mecanismos que permitan a cualquier ciudadano conocer cómo se toman las decisiones y cómo se utilizan los recursos públicos.
En ese mismo sentido, el informe da cuenta de 62 ediciones de las llamadas Mañaneras Legislativas, concebidas como un espacio de información sobre la agenda parlamentaria y de diálogo con los medios de comunicación, ya que dijo -Prieto Herrera- que informar de manera periódica, responder preguntas y reconocer áreas de oportunidad ha contribuido a reducir la distancia entre las instituciones y la sociedad tamaulipeca.
El documento también registra inversiones para modernizar las instalaciones y la infraestructura tecnológica del Congreso, entre ellas, una aportación extraordinaria de 18 millones de pesos para infraestructura física, tecnológica y operativa, además de 15 millones de pesos destinados, mediante la Secretaría de Obras Públicas estatal, a la renovación del domo de la explanada.
En este rubro, como en todos los relacionados con el gasto público, la explicación de los montos, los procedimientos y los beneficios obtenidos es indispensable. Modernizar un recinto legislativo tiene sentido cuando esto contribuye a mejorar el trabajo parlamentario, las condiciones laborales y la atención a la ciudadanía.
Al final, el mensaje más importante de este ejercicio no está solamente en el volumen de trabajo reportado, sino en la obligación de mantener abierto el escrutinio público. Presentar resultados es un comienzo; sostenerlos, evaluarlos y corregir aquello que sea necesario constituye el verdadero desafío, el cual ha asumido el Diputado Presidente, Humberto Prieto Herrera.
La Legislatura número 66 tiene ante sí la oportunidad de convertir este primer informe integral en una práctica permanente. Si la rendición de cuentas se institucionaliza y trasciende a quienes hoy ocupan las curules, el precedente tendrá un valor que irá más allá de una coyuntura política.
Tamaulipas tiene hoy un Congreso productivo, sin duda, pero también exige un Congreso transparente, cercano a la gente, respetuoso de la pluralidad y dispuesto a escuchar las críticas y asumir aquellas que le correspondan, siendo el de Tamaulipas un Congreso que no confunde la aprobación de leyes con la solución automática de los problemas, ni la colaboración política con la renuncia a sus facultades de vigilancia.
Porque, en democracia, el poder se justifica por sus resultados, pero también por la manera en que los alcanza. Y cuando las instituciones aceptan explicar lo que hacen, reconocer lo que falta y responder ante la sociedad, de frente a los tamaulipecos y mirándolos a los ojos, comienzan a construir algo más importante que una estadística favorable: empiezan a construir confianza pública.
En el Congreso de Tamaulipas, el reto está planteado. La rendición de cuentas debe dejar de ser un acontecimiento excepcional para convertirse en una regla de la vida institucional, porque, al final del camino, la razón de ser de los poderes públicos no está en sus edificios, sus discursos ni sus cifras, sino en la gente a la que están obligados a servir.
Y no pierda Usted de vista a Humberto Prieto Herrera. Es una estrella del firmamento político de Tamaulipas, con un futuro promisorio, con un gran futuro. Tiempo al Tiempo.
- 1. No se si Usted esté de acuerdo conmigo, pero en la telenovela de INE protagonizada por Guadalupe Taddei, todavía hay muchas historias que contar. Ya lo verá Usted.
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