El Senado de la República aprobó este miércoles 11 de febrero la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
Con 121 votos a favor, se avaló por unanimidad en lo general y los artículos no reservados del dictamen que reforma la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de reducción de la jornada laboral.
El pleno del Senado aún discute los artículos reservados, por lo que queda pendiente la votación en lo particular.
¿Qué dice la reforma laboral sobre los dos días de descanso?
La modificación al 123 constitucional establece que las 40 horas se alcanzarán de forma gradual hasta 2030. Además, se aumentan las horas extra de nueve a 12, con pago doble, excepto en menores de edad.
Aunque la oposición votó a favor, expuso en el pleno la necesidad de que el dictamen considerara el derecho a los dos días de descanso.
“Después de ocho horas de trabajo y varias horas de traslado, ¿cuánto tiempo les queda en realidad a las y los trabajadores para hacer trabajo doméstico, para sacar sus pendientes, para atender a sus familias? ¿Creen que de verdad les queda tiempo para descansar y para convivir? Por supuesto que no.
“¿Y es en realidad un solo día de descanso suficiente para lograr estos propósitos? La respuesta es, por supuesto que no”, expuso Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano.
Agregó que la reforma también carece de otras exigencias de la clase trabajadora, pues abarata las horas extra, ya que el pago tripe sólo podrá alcanzarse hasta la hora 13.
Marko Cortés, senador del PAN, calificó la reforma de “justicia a medias”.
“¿Por qué esperar hasta el 2030 y no comenzar ya con las 40 horas? Quiero entender que el gobierno pactó con el sector empresarial que fuera así gradual. Quiero entender que es para cuidar también al sector empresarial, pero entonces díganles a los trabajadores, díganles a los trabajadores que esta reforma de las 40 horas es hasta el 2030”.
Criticó que la reforma no esté contemplando inventivos fiscales para las empresas, pues acatarla les implicará costos, como contratar más personal.
Además, pidió al Gobierno no ser “candil de la calle y oscuridad de su casa” porque el año pasado se aprobó otra reforma al 123 para garantizar que los trabajadores del Estado ganen por arriba de los salarios cotizados por el IMSS, pero el Senado no ha declarado su constitucionalidad; es decir, aún no es aplicable.
Carolina Viggiano, del PRI, rechazó que las centrales de trabajadores estén apoyando la reforma, pues emitieron un comunicado de riesgos, entre ellos abusos en las jornadas y cargas fiscales.
Agregó que eso sólo da cuenta de diálogo “con la oligarquía a la que ustedes decían que iban a combatir y limitar”, y muestra de ello es el aumento de horas extra.
Oficialismo refuta el discurso ‘aceptablemente mediocre’
Óscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, refrescó la memoria a la oposición, ante las críticas de gradualidad hasta 2030.
“¿Que por qué no lo hacemos ya? Vaya, vaya, vaya. Ahora resulta que sí hay prisa por ayudar a los trabajadores, cuando ¡tanto tiempo les negaron el salario mínimo, las más elementales prestaciones! Ahora tienen mucha prisa, de cuando acá el neoliberalismo ha tenido prisa por ayudar a la clase trabajadora.
“Es un discurso aceptablemente mediocre de la oposición, pero que no se lo tragan los trabajadores, saben que nunca los ha defendido esa derecha rancia”.
Además, defendió que hubo 40 reuniones con diversos sectores, incluidos sindicatos, por lo que no es cierto que no hubo parlamento abierto.


