#Reynosa.- Hay días que se quedan grabados en la memoria de una comunidad, y este fin de semana, el ejido “Periquitos” vivió uno de esos momentos. Lejos de los reflectores habituales y con un ambiente de pura calidez humana, cerca de 100 familias se reunieron para honrar a quienes son el pilar de los hogares: las madres.
El encuentro, impulsado por el empresario Luis Miguel Iglesias, se transformó en una gran fiesta familiar. Entre música en vivo que invitaba a sonreír, una comida compartida que unió a los vecinos, regalos y dinámicas llenas de alegría, el objetivo fue claro: regalarles un día de sano y merecido esparcimiento a las mujeres de la zona.
Las familias del poblado recibieron este gesto con los brazos abiertos, agradeciendo la cercanía y la genuina intención de convivir. Para el empresario, la experiencia fue profundamente emotiva, reconociendo el esfuerzo diario de las madres de esta región.
A través de un mensaje lleno de gratitud, Luis Miguel expresó su sentir tras la convivencia: “Hoy confirmé una vez más por qué le tengo tanto cariño al ejido Periquitos… Me la pasé muy bonito conviviendo con mujeres extraordinarias, mamás hermosas, trabajadoras y sobre todo guerreras de corazón que impulsan el campo mexicano”.
El evento no solo fue una celebración por el “Día de las Madres”, sino un recordatorio de que la empatía y la unión son el verdadero motor de nuestra gente. Agradecido por el recibimiento, Iglesias destacó el valor humano del poblado y compartió un mensaje de esperanza: “Periquitos siempre tendrá un lugar muy especial en mí… Si Dios quiere, muy pronto volveré para celebrar juntos nuevamente”.
Un fin de semana donde lo más valioso fue la sonrisa de las mamás, demostrando que cuando se trata de reconocer a nuestras “guerreras”, las acciones de corazón son las que verdaderamente nos unen y nos hacen sentir en casa.
Redacción/¿Qué pasó en Tamaulipas?

